A veces la delegación de responsabilidades en el Poder Judicial lleva a situaciones absurdas, más por comodidad que por malicia. Y sí, de paso no se aplica la ley.
A veces la delegación de responsabilidades en el Poder Judicial lleva a situaciones absurdas, más por comodidad que por malicia. Y sí, de paso no se aplica la ley.