¿Por qué a veces los jueces eligen la forma más compleja cuando es mejor la opción más sencilla? Ah sí, encima, tiene fundamentos normativos y garantiza el derecho a acceder a la justicia. Lo ignoro, pero acá cuento dos casos en los que pude hacer que ganase la sencillez.
La ley es la ley, no importa el monto
Aunque no lo crean, de vez en cuando se alinean los planetas y se mezclan la tautología “la ley es la ley” y “nos tomemos en serio los precedentes”, como hizo (creo) la Corte Suprema de Justicia de la Nación en un caso reciente, a mi humilde modo de ver…
Una foto no vale un juicio, ¿o sí?
En el día del abogado, uso como excusa un caso que leí hace poco, sobre el ejercicio de la profesión o, en realidad, quizás sobre cómo lidiar con los clientes.
Sorry, sí corresponden los honorarios
Cuando se obtienen resultados favorables en un caso, es más sencillo obtenerlos en otro. Obvio, siempre ayuda tener a las normas de nuestra parte.
La famosa reformatio in pejus
Detesto cuando los abogados usamos latín, pero la famosa “reformatio in pejus” merece su uso. A ver si alguna vez los tribunales de segunda instancia la entienden. ¿Exagero? Veamos un casito de la Corte Suprema de Justicia de la Nación…




