Si hay algo que me molesta, son los jueces que sacan la guitarra y se ponen a tirar cualquiera, en vez de aplicar la norma que resuelve el caso.
Autor: Agustín Eugenio Acuña
Sobre quorum y mayorías cortesanas
Por un domingo dejo de lado el juicio por jurado y los casos de chanchos de 48 kilos para sumergirme en el maravilloso mundo cortesano, donde se tejen intrigas, se cocinan traiciones y demás. Y todo, de acuerdo al quorum y las mayorías…
Entre monjes y monas
Bueno, esta entrada podría titularse “El Traje y yo”, como acordándonos de “Platero y yo”, pero no tiene que ver con caballos o burros. ¿Platero era un burro o un caballo? Bueno, no importa, lo leí hace un montón. En fin, el título que quedó es mejor me parece...
Tanto va el cántaro a la fuente…
…que al final se rompe. Bueno, el refrán esta vez sirve para destacar algo positivo: tanto insistí en que para desistir no hace falta ratificar el desistimiento que me terminaron dando la razón.
El jurado, la ouija y el secreto
La regla del secreto de las deliberaciones del jurado es fundamental. El temita (como con toda norma) es que a veces la gente la agarra para el lado de los tomates. Y eso pasó en el caso “R. v. Young” de 1995 que involucra un jurado, la regla y una ouija. ¿Lo vemos?




