Cortemos con la guitarra

Si hay algo que me molesta, son los jueces que sacan la guitarra y se ponen a tirar cualquiera, en vez de aplicar la norma que resuelve el caso.

Cortesía de ChatGPT

El tema de honorarios y costas es algo que me fascina. Como dije, tal vez por las nefastas prácticas que existen, sobre todo en los primeros. Sin embargo, lo que me molesta particularmente son los jueces que, por no querer aplicar la norma que rige el caso, que es claro, que no tiene dobleces, que es, si se quiere, hasta rutinario, sacan la guitarra y tirar cualquiera. ¿Qué es cualquiera? Que Reglas de Brasilia, que el principio de no sé qué, que la situación personal de las partes y no sé qué ocho cuartos.

¿Cuál es la necesidad? Si sos juez y no te gusta la norma, pues renunciá, hacéte legislador y cambiála. Hasta eso, la tenés que aplicar.

En fin, vamos al caso. Uno más de la rutina: una protección de persona que se mantiene. Sin embargo, en vez de cargarle las costas al demandado vencido, la jueza “innova” y hace todo un articifioso argumento para “eximir de costas” a las partes y de paso, no regular honorarios a la defensa pública.

No hace falta decir mucho más: la expresión de agravios fue un canto a “aplicá la norma, el que pierde paga, no es tan difícil”. Complementada con un “si lo hacés, obvio tenés que regular los honorarios de la defensa pública”. La cámara no se metió en ningún berenjenal, aplicó la norma e hizo lugar al recurso.

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