El “caso del perro” (parte 1 y parte 2) se llevó todos los flashes, pero en esta oportunidad recuerdo una batalla más de ese proceso: hacer entender a los jueces que mi clienta era lo suficientemente pobre para litigar al amparo del beneficio de litigar sin gastos.
Etiqueta: Ejercicio profesional
Tenés razón, pero no por lo que argumentaste
¿Nunca les pasó que los jueces le dieran la razón, pero no por las razones que celosamente habían argumentado? A mí sí, en el caso que recuerdo acá.
Planteo extrañísimo
Ahora que me acuerdo, este debe haber sido el planteo más extraño que tuve que contestar. Tal vez por eso no lo hice de una manera ortodoxa.
¿Cambio de nombre?
De vez en cuando algún caso nos mueve todo porque encima empieza por una cosa y termina por otra…
Cuestiones separadas
Otro caso sobre el famoso beneficio de litigar sin gastos. El tema es inagotable...




