Alguna vez a mi hermano le dijeron que “la brevedad es el manjar de los jueces” (luego me enteré que la frase era de Ángel Ossorio). Y tenían razón. Más en tiempos de Tik Tok y de atención dispersa. Los abogados debemos aprender a ser breves.

Acomodando archivos en casa encontré esta maravilla de brevedad. Una queja por recurso extraordinario federal denegado que puedo compartir en 4 imágenes. No llega ni a 15 párrafos.




Sí, es de 1909. Otra época sin computadoras ni procesadores de texto ni copy and paste o IA que nos fabrique fallos a rolete. Ok, nosotros tenemos que resistir todas esas tentaciones.
Pero más allá de eso, la estructura es: te cuento el caso, lo que hizo la Corte Suprema de Justicia de Buenos Aires, el recurso que le presenté, su denegación y por eso me estoy quejando ahora ante la Corte Suprema de Justicia de la Nación.
Recién al final dedica cuatro párrafos (ponéle) cortitos para tirar algo de derecho. Y al final en el otrosí (aunque ponga “otro si”) es maravilloso como intenta hacerse cargo de los precedentes.
Advierto: ni idea si le fue bien o mal al muchacho con su recurso, pero que fue breve, cortito y al pie, “como patada de chancho” es indudable..
Sí, esto fue un hilo el 11/10/26.