¡Y cuánto! En tribunales, ese reino del “siempre se hizo así” y del “nunca se hizo así”, cuesta muchísimo, pero es hermoso intentarlo y maravilloso lograrlo.
¡Y cuánto! En tribunales, ese reino del “siempre se hizo así” y del “nunca se hizo así”, cuesta muchísimo, pero es hermoso intentarlo y maravilloso lograrlo.