Ulises, las sirenas, el constitucionalismo y la democracia

Leo que Matt Damon bajó 15 kilos para hacer “La Odisea” y me acordé de lo que me enseñó un profesor sobre el constitucionalismo, la democracia y demás, con un magnífico ejemplo que tiene que ver con eso. ¿Lo vemos?

Primero, la historia para los que no la conocen. “La Ilíada” cuenta la historia de la guerra de Troya, con Paris, Helena, Héctor, Aquiles y Agamenón. O, si quieren, con Orlando Bloom, Diane Kruger, Eric Bana, Brad Pitt y Brian Cox.

En cambio “La Odisea” nos cuenta la historia de Odiseo, más conocido como Ulises en latín, que quiere regresar a su hogar, en Ítaca, donde lo espera su esposa, Penélope. Por supuesto, le pasa de todo en el viaje.

En el medio de su viaje, Ulises tenía que pasar por la isla de las sirenas, que con su canto atraían a los marineros hacia las rocas, para que naufragasen. Todo un temita.

Ulises quería volver a su casa. Pero también quería escuchar el canto de las sirenas. ¿Qué hacer entonces?

Ulises encuentra una solución drástica: se ató al mástil y le puso cera en los oídos a todos sus hombres.

Así, él escuchó el canto de las sirenas, pero sus hombres no lo liberaron ni modificaron el rumbo. Zafaron de un naufragio seguro y Ulises se dio el gusto de oír el famoso canto.

¿Y esto qué tiene que ver con el constitucionalismo y la democracia? Pues, según me enseñaron, el constitucionalismo viene a ponerle límites a la democracia, entendida o reducida al principio de la mayoría, obvio.

Así, las constituciones son las modernas ataduras que buscan que los gobiernos no sigan el canto de las sirenas actuales. ¿Lo logran? Bueno, eso es otro cantar.

Sí, esto fue un hilo el 08/02/26.

¿Algún comentario?