The Caine Mutiny Court-Martial

Estamos en feria, así que la entrada es sobre una película judicial. Como para no perder la costumbre, digamos…

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Netflix es inabarcable. Una de esas tardes con tiempo (que no abundan, debo decir), me llamó la atención The Caine Mutiny Court-Martial (2023), ya que figuraba como protagonista Kiefer Sutherland, gran actor. La elegí porque vie que era una película de juicio. En mi experiencia, esas nunca decepcionan. No me equivoqué.

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Algo de contexto que me enteré después, por supuesto. En primer lugar, la película es una adaptación de The Caine Mutiny (1954) del gran director Stanley Kramer y con Humphrey Bogart. Por si no le suena este director, ha hecho grandes películas de juicio como Inherit the wind (1960) y Judgment at Nuremberg (1961). Al menos, esa es mi referencia, por mi deformación profesional. Seguro algún cinéfilo más formado podrá aportar otra visión de su trabajo.

En segundo lugar, es la última película del actor Lance Reddick, quien falleció el año pasado. Para mí siempre será Phillip Broyles, el jefe de la agencia gubernamental de la magnética serie Fringe de J. J. Abrams.

En tercer lugar, es la última película de otro gran director como William David Friedkin, también fallecido el año pasado. Sí, el de The Exorcist (1973) y The French Conection (1971). También me enteré que estuvo detrás de 12 Angry Men (1997), la versión “en colores” del clásico dirigido por Sidney Lumet en 1957.

En cuarto lugar, según Wikipedia, la película original se basó en una novela de Herman Wouk que ganó el Pulitzer en 1962. Según esta nota, la película de Netflix se basó en una clásica obra de teatro.

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Sí, esta entrada parece más de cine y nada sobre derecho, abogados y demás. No se desespere. Además, estamos en feria, así que relájese un poco.

¿De qué va la película? Es una típica película de juicio. Casi en su totalidad se desarrolla en la sala de juicio. ¿El acusado? El oficial de la marina Maryk (Jake Lacy). ¿La acusación? Amotinarse y tomar el control del barco al capitán Queeg (Kiefer Sutherland). ¿La defensa? Pues que lo hizo en el medio de una violenta tormenta que ponía en peligro a toda la tripulación ante la inacción de su capitán. ¿El defensor? Greenwald (Jason Clarke), que viene de la Fuerza Aérea a hacerse cargo cuasi obligado del caso.

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Hay muchos motivos por los cuales recomiendo ver esta película.

1. Si le gustan las películas de juicio, no se decepcionará. Está bien armada y en mi experiencia, los 109 minutos de duración pasan rapidísimo.

2. Tanto Kiefer Sutherland como el Capitán Queeg y Jason Clarke como el abogado defensor Greenwald hacen, a mi parecer, grandes papeles.

3. Los exámenes y contraexamenes son maravillosos. La película tranquilamente puede servir para cualquier profesor de litigación. Eso sí, no es plenamente adversarial el sistema. Recordemos que es una corte marcial, entonces hay varias veces que el presidente del tribunal (Lance Reddick), toma la batuta y dice “ahora vamos a preguntar nosotros”. Sí, un resabio inquisitivo que, en el viejo sistema procesal penal todavía perdura.

4. La incomodidad del defensor no le impide llevar un trabajo profesional impecable. Greenwald no está cómodo con el caso desde un primer momento. Es más, se nota. Sin embargo, adopta una estrategia procesal audaz y se abraza a ella como Ulises al mástil de su barco en el medio de las sirenas. Es cuestionado por eso, pero se atiene al plan sin duda alguna. Su nivel de profesionalismo está más allá de toda duda.

5. El liderazgo, la lealtad, el verticalismo, el mando, la legitimidad, la crisis, las influencias indebidas, la locura, el absurdo, el honor, el deber, la supuesta superioridad de los técnicos… Todo eso y más, va y viene cruzado de un lado a otro a lo largo de todo el proceso.

6. Párrafo aparte merece la fiscal (Mónica Raymund), que muchas veces es, en un principio, puesta casi KO por la defensa. Sin embargo, con grandes contraexamenes muestra también el profesionalismo de su preparación.

7. ¿Alguna vez le pidieron sanciones por su desempeño profesional? ¿Alguna vez le preguntaron a su cliente si estaba satisfecho con su asistencia o iba a ser apartado? Entonces vea la película.

8. Nos recuerda que no hace falta contraexaminar siempre, sino solo cuando nos conviene y cuando hemos hecho nuestras tareas.

9. Si disfruta ver cómo los testigos se contradicen o quedan en ridículo con los contraexamenes de la prueba, esta es su película. También verla sirve para admirar cómo se defiende una línea de contraexamen que permitiría socavar la credibilidad de los testigos ante la objeción de la otra parte.

10. No tiene alegatos de apertura (algo raro para el mundo anglosajón), pero los alegatos de clausura son una muestra clara de lo que se debe buscar: sencillez, claridad y contundencia.

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En definitiva, si está de feria, pero no se puede sacar el traje de abogado, véala, seguro la va a disfrutar. Además, si leyó esto, se habrá dado cuenta que no incurrí en ningún spoiler. Descubra el final usted mismo. Tiendo a pensar que no se va a decepcionar. Al menos, yo no lo hice.

3 comentarios sobre “The Caine Mutiny Court-Martial

  1. Hola! Muy buena recomendación.
    Y como una cosa lleva a la otra, inmediatamente enganché Los Juicios de Nuremberg, donde sobresalen, a mi juicio, Spencer Tracy, Burt Lancaster y Montgomery Cliff.
    Por último, la última de Clint Eastwood: Juror #2. Aunque el sustento fáctico es improbable, interesante e inquietante.
    Feliz 2025

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