La capacidad de sorpresa ante el absurdo de las decisiones judiciales es algo que entendía que nunca puedo perder. El absurdo no tiene límites.

Gran parte de mi trabajo es litigar cuestiones de familia: divorcios, alimentos, regímenes comunicacionales, protecciones de personas, sucesiones, etc. En general, uno tiende a pensar que en el fuero de familia las cosas son un poco más “flexibles” que en cualquier otro. Por supuesto, en cuanto al litigio y a las normas procesales se refiere. Sin embargo, de vez en cuando la inflexibilidad o rigidez aparecen. No. Disculpen, estoy siendo generoso con los operadores y a la vez, injusto con la inflexibilidad o rigidez. No. Lo que aparece es el absurdo error que busca disfrazarse de inflexibilidad o rigidez.
¿De qué iba el caso? Una cuestión rutinaria, de todos los días: un cónyuge pide el divorcio, se notifica al otro de su petición (con propuesta sobre los efectos, obvio) y… silencio de radio. No contesta. Ni siquiera se presenta. ¿Entonces? Pues nada, viene lo obvio: uno pide que previa vista al fiscal (por aquella época todavía era necesaria) pasase a resolver el dichoso divorcio.
¿Qué hizo el juez? Pues rechazar la petición (sí, así como se lee) y convocar a la famosa audiencia del artículo 438 del Código Civil y Comercial para evaluar las propuestas y tratar de arribar a un acuerdo entre las partes sobre los efectos del divorcio. Yo leía la providencia y no podía creer lo que mis ojos me mostraban. Obvio, mandé un recurso de revocatoria con apelación en subsidio furioso. ¿Qué propuestas iba a evaluar si solo estaba la de mi mandante? ¿Qué posiciones iba a acercar si solo existía una? Aunque no lo crean, no convencí al juez, que no solo me rechazó la revocatoria, sino que tampoco me abrió la apelación. Me fui en queja. Y allí la cámara, con un poco más de lógica, puso las cosas en su lugar y me dio la razón.
La verdad que en su momento me enojé por todo el tiempo y laburó que me dio ese juez con este caso, pero, todo lo que se siembra se cosecha alguna vez: nunca más tuve un caso en que quiso hacer lo mismo.