Un caso espantoso que nos transporta a la bella y docta Córdoba, tierra de la Mona Jiménez y del Potro Rodrigo, pero, a estos fines, del decano jurado escabinado que rige allí desde 2005.

Agosto de 2020. Blas Correas fue a tomar algo con sus amigos en Córdoba capital. Se cruzaron con un control policial y se asustaron al ver a un policía desenfundar su arma. Lo intentaron evadir. Les hicieron 6 disparos. Uno dio en la espalda de Correas y murió. Tenía 17 años.
Digresión: Córdoba fue la pionera en los juicios por jurados (2005), pero eligió el escabinado, no el clásico. Son ocho ciudadanos más dos jueces técnicos. Si hay empate, desempata el tercero. Uno de esos tres (que también presiden el juicio), redacta los fundamentos.
El caso Correas se sabía que iba a ser largo. 13 imputados. 20 abogados involucrados. Se seleccionaron 20 jurados ciudadanos por las dudas. ¿Cuándo empezó? ¡En septiembre de 2022! Y continuó, con 3 o 4 audiencias por semana. 29 audiencias, más de 80 testigos. Más o menos, hasta febrero. Tremendo.
¿Qué pasó en el medio? Pues la vida, que nos pasa a todos: la gente trabaja, cuida a sus hijos, se enferma, se opera, va al médico, en fin… vive. 6 de los 20 renunciaron y en la primera audiencia luego de la feria estival (que es sacrosanta), pegaron faltazo 4.
El juicio corrió peligro de caerse. Todo podía quedar nulo. Y volver a empezar de 0. Soledad Laciar, la mamá de Blas salió desesperada a pedir al jurado que «me aguante un poquito más. Blas se merece tener justicia».
¿Qué se hizo para evitarlo? Se autorizó a un jurado operado, a seguir el juicio por Zoom (sí, por Zoom). Lo otro que se hizo es renunciar a la declaración de varios testigos e incorporar la prueba del expediente por lectura (sí, por lectura). El 22/02 empezaron los alegatos.
Sin duda, la docta Córdoba merece el respeto de todos por haber dado el primer paso juradista, pero me parece que, como dijeron en hace ya un tiempo Granillo Fernández y Harfuch, le tocaría pasar al jurado clásico y retocar el código de procedimientos.
Esto no es para herir los sentimientos cordobeses (al fin y al cabo, los tucumanos no tenemos ni escabinado), sino para pensar las prácticas de los sistemas.
Para los curiosos, el caso terminó con condena para los involucrados, recién en abril de este año.
Sí, esto fue un hilo el 12/02/23.
Un comentario sobre “El caso «Blas Correas»”