Avellaneda, defensor oficial

¿Sabían que un presidente de la Nación ejerció como defensor oficial a la increíble edad de 19 años? Otra entrada con colección de datos inútiles que mezcla derecho, historia y por qué no, política.

El protagonista es el tucumano Nicolás Avellaneda. Nacido en 1837, estudió derecho en Córdoba. Sin embargo, en 1856 volvió a Tucumán. Aunque abogado (ponéle), le faltaban exámenes para recibir los grados de licenciado y doctor. Eso lo haría recién años más tarde en Buenos Aires (1857/1858).

Pero mientras tanto en Tucumán haría sus primeras armas como abogado. Y no empezaría con chiquitas. Tuvo a su cargo la defensa de José María del Campo, uno de los acusados de «la revolución de los Posse», un capítulo más de las luchas provincianas por el poder.

El 15 de mayo de 1856 lo designaron Defensor General de Pobres y Menores, el cargo más bajo de la escala judicial. También sería «juez especial en muchas causas por impedimento del propietario». ¿El equivalente a un conjuez de hoy? Quizás.

Volvamos. ¿Qué pasaba por la cabeza de Avellaneda al aceptar una defensa tan mediática a tan corta edad? Pues algo no tan distinto de lo que podrían pensar jóvenes abogados hoy al agarrar su primer caso.

Así, dice que había vuelto a Tucumán “sin hallarme más adelantado respecto de conocimientos profesionales que el saber algo del fárrago indigesto que me habían hecho aprender con el nombre de Derecho Romano».

Aclara además que respecto «de Práctica no sabía una sola palabra y jamás ni por vía de ensayo había hecho un escrito”. Por si hiciera falta, dice que lo único que había adquirido era “mucha aversión por la ciencia que debía ser el culto de mi vida. Era que no la comprendía”.

Con el tiempo, ya en Buenos Aires, haría la práctica en el estudio de Roque Pérez, el más importante de la ciudad. Ahí sí parece que le encontraría la vuelta a la profesión, aunque ya se sabe que la política lo terminaría llevando al sillón de Rivadavia.

La fuente de todo esto es, el gran libro Avellaneda. Una biografía, de otro tucumano, Carlos Páez de la Torre (h), que, obviamente, recomiendo.

Sí, esto fue un hilo el 22/01/23.

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