Un sincericidio judicial

¿Qué es un “sincericidio judicial”? La verdad, no podría describirlo, pero sí compartir un caso que, creo, le calza a la perfección. Ah, sí, seguro les gusta a los juradistas. ¿Lo vemos?

Viajemos a Petersburgh, un pequeño pueblo de 1400 personas en las afuera de Albany, cerca de la frontera de Nueva York con Vermont y Massachusetts. Acá una simpática postal del lugar.

Año 2023. Audiencia de selección de jurados. Uno de los participantes es el ciudadano Richard T. Snyder, que resulta ser que a su vez trabajaba como juez más o menos hace una década en la Petersburgh Town Court.

Digresión: aunque no lo crean, en Nueva York los tribunales no ofrecen automáticamente excepciones para servir como jurado a nadie, incluso a jueces.

Vuelvo. ¿Qué hizo el honorable Richard? Pues tiró, luego de identificarse como juez: “Sé que todos los que pasan frente a mí son culpables. No estarían frente a mí si no lo fueran”. Dijo que no podría ser imparcial y lo sacaron del proceso de selección de jurados.

Obvio, lo llamaron de una comisión judicial. Ahí el bueno de Richard intentó dar marcha atrás y tiró, más o menos: “Sé que son inocentes hasta que se demuestre lo contrario, pero todavía creo que la gente no estaría en la corte si no cometió algún crimen”.

Sí, de no creer. Teminó renunciando, obvio. Robert H. Temebeckjian, el administrador de la Comisión dijo que “no hay lugar en el tribunal para alguien que malinterpreta tan profundamente el rol del juez y la administración de justicia”.

Gran aclaración gran: el bueno de Richard no es abogado, lo eligieron como juez y, luego de este percance, aceptó nunca jamás volver a servir como tal (menos mal).

Me enteré de esta perla al leer esta noticia, gracias a CBSNews.

Sí, esto fue un hilo el 23/03/25.

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