¿Es posible encontrar alguna relación entre la diosa griega Eris, lord Kelvin y los números del quehacer de los MPF de todo el país? La entrada de hoy trata de haceral, pero sin éxito, me parece.

La inspiración de todo fue gracias a Lord Kelvin, físico británico que tiró frase para la posteridad que (erróneamente) se le atribuye al austríaco Peter Drucker: «Lo que no se define no se puede medir. Lo que no se mide, no se puede mejorar. Lo que no se mejora, se degrada siempre».
Ahí ingresó la “mala de la película”, que obvio es la versión comarcana de la diosa griega de la discordia, el caos, la envidia y demás: el INECIP, que no tuvo mejor idea que medir la eficacia de todos los ministerios públicos fiscales del país.
¿Eficacia? ¿Y eso qué es? El INECIP tira su propia definición, pero básicamente es: “me entraron X casos, en Y casos obtuve condenas, en W casos suspendí el juicio a prueba y en Z casos hice acuerdos reparatorios entre las partes”. Un indicador básico, por así decir.
Los resultados fueron estos, donde el Ministerio Público Fiscal de Neuquén quedó a la cabeza del ranking con casi el 20% y su par mendocino quedó detrás de mitad de tabla (puesto 12/19), muy preocupado por el dato del casi 5%. He ahí sembrada la causa de la discordia.
El procurador general mendocino, Alejandro Gullé, salió con patada en el pecho al INECIP y, de paso, al eficaz ministerio neuquino, a punto tal que puso en duda que la institución le continuase mandando datos, con otras provincias para plegarse ¿al boicot?
¿Qué dijo sobre su par neuquino? Tranqui: a) archivan el 80% de las causas; b) ni número les ponen; c) solo aplican un “sellito”; d) en cambio, en la provincia del sol y del buen vino, “se judicializa todo, hasta las causas que no son delitos”.
La respuesta del MPF neuquino, vía su fiscal general José Ignacio Gerez llegó, raudamente, vía WhastApp según la prensa, que la reprodujo íntegramente acá.
Aclaró que todos los “casos” (no causas) sí tienen un número y que se solucionan utilizando la herramienta más apropiada según la gestión del caso. Ese es el 80% de los casos. La idea es que los fiscales manejen la conflictividad con todas las herramientas a su disposición.
Luego observó que el “judicializar todo” a la mendocina, es de inquisidor. El sistema debe concentrarse en los casos graves. Ahí el MPF neuquino, con jueces técnicos o jurados, tiene un 90% de condenas.
Y, de yapa, concluyó en considerar “inapropiada” la estrategia pública de criticar al Nº 1 del ranking para justificar el puesto Nº 12. Lindo intercambio, ¿no?
Más allá del humor, el tema es muy importante. La sinceridad de los números puede doler, pero es fundamental para avanzar en la eficacia de los MPF de todo el país. ¿Será el punto de partida para abrirse y mejorar?
El informe del INECIP, la diosa griega Eris de la discordia, que armó todo este ¿bolonqui? lo pueden consultar acá.
Si les gustan los números y se quedaron con ganas, el INECIP sacó otro informe sobre las horas que pasa la judicatura penal argentina en audiencia, acá. Hasta donde sé, no se armó ninguna nueva discordia.
Sí, esto fue un hilo el 21/07/23.
Un comentario sobre “Números de la discordia fiscal”