¿Qué tal andan los jurados clásicos con los casos de violencia institucional? ¿Se la bancan? ¿Y la presión? ¿Y los aprietes? ¿Pueden realmente estar a la altura de juzgar esos casos? Son preguntas/dudas/cuestionamientos que se hacen. El caso de la Masacre de Monte responde.

Hace poco se terminó de juzgar ese terrible caso. Mayo de 2019. Cuatro pibes, tres de ellos menores de edad, perdieron la vida producto de una persecución policial a balazos (¿de qué otra manera más se persigue?) que los llevó a chocar contra un camión.
Había cuatro acusados de homicidio. Otro juicio deberá hacerse para analizar el encubrimiento de 33 personas. Las partes, la jueza, pero sobre todo, el jurado, estuvieron a la altura de semejante desafío.
«Murieron bajo una lluvia de balas por quienes nos tienen que proteger» dijo Bárbara Juárez del CELS en su alegato de apertura. Ricardo Minoli, abogado y tío de la única sobreviviente rompió en llanto. “¿Cómo le pueden hacer esto a una chiquita de 13 años?”.
El fiscal Mariano Sibuet en su alegato de apertura fue clarísimo. Los acusados estaban vestidos de policía, pero no cumplieron su función, que es la de proteger a chicos como los que terminaron atrozmente asesinados.
Pero los alegatos de apertura no ganan casos por sí solos. En el juicio hubo dos mazazos probatorios contra la teoría de la defensa: los disparos a los chicos en el suelo luego del accidente y el hecho de que Aníbal Suárez no estaba en un “coma alcohólico” como dijo la defensa, por contaminación de la muestra.
¿Todos los involucrados merecían ser condenados por homicidio? Pues no, el jurado distinguió correctamente las responsabilidades según su participación en los hechos. Así, dos policías fueron culpables de homicidio y otros dos, de tentativa de homicidio.
La entrada es breve, pero elocuente. Un tremendo caso de violencia institucional fue llevado de manera impecable mediante juicio por jurados. El jurado se tomó ocho horas para deliberar y emitir un veredicto.
Si se quedaron con ganas, hay un montón de notas en la página de la Asociación Argentina de Juicio por Jurados, que siempre nos trae estos tipos de casos para reflexionar sobre la importancia de la participación de la ciudadanía en la administración de justicia. Sin embargo, la que destaca, es esta entrevista a Agustina Lloret y Bárbara Juárez, las abogadas del CELS que litigaron el caso.
Sí, esto fue un hilo el 23/05/23.