La entrada de hoy mezcla derecho (ponéle justicia, pero no es lo mismo) y arquitectura. Me meto impunemente en el área de Alejandro Csome y espero salir ileso. Mi pobre defensa: mi abuelo era arquitecto, mi mamá era arquitecta y uno de mis 5 hermanos, también es arquitecto.

1. El genio de Oscar Niemeyer hizo el Palacio de Justicia de Brasilia (sí, también el resto de la ciudad, je). Mi hermano lo visitó merced a un viaje académico. Me contó la anécdota que elijo creer (por favor, no me pinchen el globo).

El palacio tiene cascadas de agua alrededor. El detalle es que también se prevé una sobre la entrada. Obvio, está cerrada. ¿Por qué la pusieron entonces? El arquitecto contestó: “Para abrirla cuando haya justicia en el mundo y no necesitemos este palacio”. De pie, por favor.
2. La Corte Suprema de Justicia de los Estados Unidos de América fue diseñada por el arquitecto Cass Gilbert. Cuando tuve la oportunidad de verla de lejos, el guía nos contó un detalle que también elijo creer. En el momento en que se construyó, década del 30, el país tenía deflación (algo que no conocemos nosotros). Cuestión que el presupuesto que tenían para la construcción les re contra rindió y les salió un edificio con todos los lujos, “a todo trapo” diría mi mamá, con mármoles y no sé qué más. Encima, según la Wiki, les sobró guita (cosa que tampoco conocemos nosotros).

3. Otra curiosidad de Washington DC que me enteré en su momento: ningún edificio puede superar el alto del capitolio (88 m). Si quiere rascacielos, vaya a Nueva York. Si quiere ver el capitolio casi igualito pero no le gusta Estados Unidos, vaya a Cuba, donde se usa para el Ministerio de Ciencia (91,73 m).

4. Sin escalas, paso al Palacio de Tribunales en Tucumán, realizado bajo el gobierno de Miguel M. Campero e inaugurado bajo la presidencia de la corte de Juan Heller en 1939. Lo diseñó el arquitecto Francisco Squirru (no sé que es de Ludovica).

Y obvio, el detalle (el diablo está en los detalles), es que las cuatro estatuas que estaban previstas para ¿vigilar? ¿custodiar? ¿embellecer? las tres entradas nunca se realizaron. Dicen que eran las virtudes cardinales.

Obvio, no podía faltar la Corte Suprema de Justicia de la Nación con su enorme Cristo que siempre es objeto de algún que otro pequeño comentario cada vez que hay audiencia pública (¿todavía hay? Creo que hay que culpar a Domingo Rondina porque ya no hay, ja).

No, no es el Cristo sobre el cual los constituyentes juraron la Constitución de 1853. Según el libro de visitas guiadas, es solo una réplica. Supongo que el original debe estar en Entre Ríos (no importa, seguro que Marcos Arias Amicone si pudiera lo sacaría en una cruzada laicista).
6. El gran detalle, que seguro los abogados de CABA ubican, es la estatua del escultor Rogelio Yrurtia: “La justicia” o “La Equidad”. No tiene los ojos vendados ni tampoco tiene balanza ni espada. De Temis, casi que no tiene nada…

Es que fue producto de la original visión del artista. Tiene una doble en el Cementerio de Olivos sobre la bóveda de la familia Delcasse. Y la original de yeso está en el “Museo Casa de Yrurtia”. Algo de eso se cuenta en esta nota de La Nación.
La tentación es creer el chisme que en realidad “La Justicia” o “La Equidad” es en realidad “La sonámbula”, hija de un diputado nacional que por accidente terminó en el Palacio. En fin, derecho, arquitectura y arte a veces se cruzan.
Sí, esto fue un hilo el 21/04/24.