Ese conocido dicho es la excusa para, con un repaso de algunos fallos de la corte tucumana, desdramatizar un poco los errores en el derecho.

«Errar es humano y perdonar es divino» para mí era solo una frase hecha hasta hace poco tiempo, cuando descubrí que en realidad es la versión incompleta de «Errar es de humanos, perdonar es divino, rectificar es de sabios» de Alexander Pope, un poeta inglés.
Insólitamente me hizo acordar al famoso espacio dedicado por Susana Giménez a sus errores en cámara, las «perlitas». Quizás en eso pensé al titular un repaso de varios fallos de la Corte Suprema de Justicia de Tucumán como Perlas del protocolo de la Corte tucumana en 2021, acá, en la Revista LEX. El objetivo no era otro que desdramatizar un poco los errores en el derecho.
Uno de esos casos es «GLD Capital» del 10/12/21, donde la corte tucumana nulifica una regulación de honorarios propia, porque… ¡Le reguló a quien no era abogada!

En «Mamaní» del 12/02/21 y en «Acedo» del 27/02/21 la corte se corrige a sí misma, por más que hubiesen pasado muchos días desde que dictó sentencia: en ambos casos se había equivocado al imponer las costas a quien no correspondía.
Lo que tienen en común estos casos, más allá de sacarnos una sonrisa, es que se va más allá del formalismo y se corrigen los errores, por más que no sean aclaratorias, que los plazos estén recontra vencidos y, en teoría, debería regir la sagrada cosa juzgada.
Ojo, con esto no quiero validar un «Viva la Pepa» o un «vale todo», sino tan solo rescatar que nadie es perfecto. Es imposible no equivocarse. El tema es qué hacemos cuándo metemos la pata.
Tampoco es cuestión de decir «pasa en las mejores familias» o «mal de muchos, consuelo de tontos», pero está bueno recordar el caso «Felcaro», joyita de la CSJN, que podría llamarse «La rectificación de una remisión a la nada» o «La rectificación de una remisión a una sentencia futura»: en teoría, había resuelto el caso con una remisión a otro caso resuelto ¡pero que no estaba resuelto!

Bajo de la punta de la pirámide de la justicia para compartir algo más pedestre, como lo es este decreto que en su momento me hizo lugar a una revocatoria en el marco de una sucesión. Reconoce la falibilidad humana «de frente manteca» y para algunos, roza el sincericidio. En fin, formas de ver las cosas…

Sí, esto fue un hilo el 24/07/22.
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